16.6.17

Los Normales - Cita 10



Cita #10








15 de julio

Sueño con Humberto. En el sueño nos tiramos a ver una película con poca ropa.
Yo estoy en shortcito y Humberto está en calzoncillo.
No me importa estar en short porque en el sueño tengo las piernas largas, flacas y re suavecitas.
En el otro sillón está Sole.
De golpe entra la novia de Humberto con el bebé. Yo me quiero matar.
Nos mira, se sonríe y se va. Como que no tiene problema.
Me likea un estado de facebook y eso me ponenerviosa.
Lo miro a Humberto y él me dice “Boluda, tranqui, tenés que disimular, está todo bien, somos amigos y estamos mirando una peli. Fue”
Me parece una boludez lo que me dice porque para mí ella no se va a comer el verso.
Boludo estoy en shortcito y vos en calzoncillos! Estoy por empezar a discutir con él y me despierto.

No quiero escribirle ni llamarlo con la mente.
Se que si sueño con él, seguro me llama, por este problema de telepatía que tenemos.

Se hacen las 10 de la noche, miro el celular y nada. Cero señales de Humberto.
Era hora de perder los poderes.
Ya no va a llamarme cuando lo llame con la mente.
O capaz me funciona cuando no quiero verlo pero como dios o el aire, sabe que estoy desesperada por verlo, no me activa el poder. Se debe activar cuando siento seguridad y ahora estoy re insegura.

Pasan cinco minutos y me llega mensaje de Humberto.
Ayyyyyyyyyyyyyyyy.
Quiero leer el mensaje pero justo me entra un llamado y me llena la pantalla.
Roberto? Uy que quiere.
“Hola Fer estás en casa?”
“En MI casa, sí”
“Vas a salir? Porque estoy abajo, puedo subir? Estoy medio del orto”
Uh.
“Ehm… subí dale”
No me devolvió las llaves nunca Roberto. No se llevó su guitarra, ni su amplificador, ni los lentes de la cámara, ni las remeras, nada.
Corto y leo el mensaje de Humberto:
“Qué onda nena? Acabo de liberarme, te tendría que mostrar el pdf ese”
Ay dios qué hago?????? Lo echo a Roberto, le digo que tengo que salir?
Golpean la puerta.
Abro, Roberto pasa. Me parece que está medio en pedo.
Se sienta en el sillón, se saca las zapatillas.
“Vení boluda” me dice.
“Qué te paso?”
“Nada. Mi viejo, es un hijo de puta boluda. Fui a la casa a verlo porque hacia mil que no lo veia, y me dice, sentate, charlemos y me tiro un sermón de dos horas en que…”
Roberto se pasa veinte minutos contándome la maldad que tiene su padre con él.
Le digo “Bancame un segundo” y me levanto a buscar el celular.
Me da cosa echarlo estando así medio en pedo y además lo quiero y además de quererlo, se que la relación con Humberto NO ME CONDUCE A NINGÚN LADO.
La relación con Roberto tampoco pero está acá llorando, por el padre, y yo acá haciendo acción social con él para variar.
Aparte hace frío y está bien, no tengo que salir corriendo cada vez que a Humberto se le ocurre verme. O sea, que banque un poco el ninfómano. Igual… para qué carajo lo llamé con la mente?
Le escribo: “Mañana sería ideal” así sin mucha otra aclaración porque lo demás se lo explico por telepatía y me responde: “Vemos como viene el día. Hablamos mañana. Saludos”
Siento que se enoja porque no salí corriendo como siempre; y me activa el chip del arrastre: “Oki dale mañana tipo 8 estoy por Caballito, te chiflo”
Me responde: “Vemos”
Ese “Vemos” es que no quiere.
Es que quedó enculado porque no se hizo lo que él quiso.
Pierdo el control y mientras Roberto sigue hablándome del padre, le vuelvo a escribir a Humberto: “Pero podes mañana o no, honesty?”
No me responde nada.
Hago cualquier cosa porque está Roberto, y me distrae de mis estrategias
Como le voy a escribir todo eso!? Qué horror! por dios que no le haya llegado.

Roberto se queda. Cenamos, nos acostamos a mirar una pelicula y nos quedamos dormidos.
No cogemos, obviamente. No me gusta más y ahora ya identifico sexo con Humberto y con nadie más. Malísimo.

Me levanto y Roberto ya se fue. No están ni la guitarra, ni el amplificador, ni la mochila con los lentes de la cámara.

Me voy a depilar y no está Marta. Está Romina que es la yegua que te quema.
Salgo con todo colorado y me da cosa verlo hoy a Humberto y que se de cuenta de que me depilé recién, porque es obvio que me depilé por él.
Mirá si además de quemarme, me contagié algún hongo porque seguro esa cera no está nueva. Me pica.

Le escribo a Ro y le cuento lo de la depiladora, y lo del posible hongo.
Me responde al toque: “Pensá por qué todo lo que hacés por o con Humberto, tiene que tener un castigo por detrás Fer, todo lo leés como sucio, impropio, indebido, ilegal y por qué? Porque está casado y tiene un pibe, y eso para vos está mal. No se si está mal objetivamente, pero a vos te pesa por como sos. Eso es Fer, no es un hongo”
Lloro.

Me llega mensaje de Humberto: “Creo que sí podemos vernos, pero tal vez llegue un poco más tarde a lo de mi amigo. Antes de las 9”
Lloro.
Respondo: “Dale. Yo puedo estar 8/8:30”
Nada más que eso nos decimos.
Listo. Nos vamos a ver.
Ay que alegría dios mío, pensé que me odiaba.
Ahora creo que ya ni quiero verlo, sólo quería saber que no me odiaba y que quiere verme.
Ya con eso me alcanza.

Entro a comprarme ropa.
Se me va la señal durante una hora. Salgo, paro un taxi y le doy la dirección del estudio del amigo de Humberto. Ay qué boluda la felicidad que siento.
De golpe veo que tengo un mensaje sin leer de Humberto.
“Se me complicó al final, qué te parece si lo pasamos? Sorry”
Miro la hora y es de hace media hora.
La concha de la lora, no! No, no, no, no!
Quiero seguir siendo feliz.
Le escribo: “Buu, yo ya me liberé y estoy llegando, me vuelvo a casa?”
Nada. Diez minutos, nada. Quince minutos, nada.
Bueno listo, ya fue. Se le complicó.
Mejor, mejor. Así no voy, así no lo veo, así no cogemos.
Esto es un castigo por estar haciendo cualquiera con este pibe que no me conviene.
Le digo al taxista que me bajo en la siguiente cuadra, para no seguir gastando plata al pedo y me llega mensaje de Humberto: “¿Vos estás por acá?”
Ay sisisi veamonos veamonos!!
“Sí, a dos cuadras”
“Venite. Pero apurate”
No soporto que esté apurado. Quién sos Humberto? Andá a cagar.
Es más lógico dejarlo para otro día.
No me banco tener que ir coger a los pedos y rajarme.
Ves boluda que el dueño de todo esto es él. Vos sos una momia sin personalidad.
Estás a un paso de dejarte maltratar y decir “Ay bueno, lo amaba”.
O sea, no sos maltratada porque a Humberto se ve que no le cabe pegar boluda pero estás a esto eh A ESTO.
Bueno basta basta basta basta basta basta. Dejame coger en paz.

Pasan cinco minutos y llego a la oficina del amigo de Humberto.
Toco timbre.
Pasan 2 minutos y abre la puerta.
Me mira de arriba abajo, y nos saludamos con un beso. MILAGRO.
Hablamos de boludeces en el ascensor.
Entramos y voy al baño.
Salgo del baño y me siento en el sillón.
Quiero estar relajada pero sé que Humberto está contando los minutos.
Corro la cartera y se me tira encima.
Pasan dos segundos de besos y cogemos.
Cogemos apurados y porno.
Pasan unos minutos de coger y él termina. Yo no.
Me quedo pensando y me visto lento pero no me doy cuenta que me estoy vistiendo lento hasta que veo que me mira fijo.
“Estás apurado?”
“SI, MUCHO”
Me termino de vestir en medio minuto y bajamos.
No hablamos en el ascensor y me dice “Si querés te dejo en la parada”
Le digo que sí con la cabeza porque estoy chequeando en el celular si tengo mensajes.
En verdad estoy disimulando, así mientras puedo pensar.
Por qué no puedo acabar con él? Será un simbolismo y en verdad quiero terminar la relación y por eso no la “termino”?

Para el auto, le digo chau y me bajo.
Sin beso, sin un carajo.

Esto así no puede seguir.

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